Este libro abre un territorio de conciencia presentando las labores de un trabajo humilde en su dimensión poética, ética y espiritual. El lector escudriña un espejo plural donde el desarraigo contemporáneo adquiere forma, conciencia y lenguaje. Los poemas de Harrods y América de Sur a Norte forman un solo cuerpo narrativo y simbólico, organizado como travesía, memoria y afirmación. Hugo Noël Santander Ferreira escribe desde el movimiento, desde el trabajo, desde la cultura y desde la vida asumida con atención y estudio; desde una existencia atravesada por geografías, lenguas, oficios, tradiciones y vínculos humanos. La palabra surge aquí como resultado de una trashumancia vivida que se transforma en lírica y, a través de su sensibles imágenes, en acto de restitución humana.
El volumen se inscribe dentro de un proyecto mayor subtitulado Poemas de un nómada americano. Su primer tomo, América de Norte a Sur, trazó una cartografía inicial del continente como experiencia histórica, cultural, amorosa y espiritual. Este segundo tomo amplía y completa ese recorrido. El trayecto se invierte, el horizonte se expande y la conciencia se vuelve más cosmopolita. El nómada americano regresa, observa, integra y formula una visión madura del mundo contemporáneo, incorporando ahora el exilio, el trabajo migrante, el contacto con otras civilizaciones y la reflexión filosófica y espiritual como dimensiones centrales del viaje.
Los Poemas de Harrods ocupan el núcleo experiencial del libro. Harrods es el emblema del mundo laboral: espacio donde confluyen comercio, belleza, disciplina, vigilancia, deseo y esfuerzo humano sostenido. En sus pasillos, bodegas y ritmos exigentes, el poeta desarrolla una mirada atenta que observa con profundidad el funcionamiento del sistema y la condición de quienes lo sostienen con su cuerpo, su tiempo y su observación. Esta poesía surge de una conciencia despierta, formada en la experiencia directa como jefe de bodega, y expresada con rigor estético y ético. La experiencia laboral se transforma en conocimiento, y el conocimiento en memoria poética.
Este libro afirma que la dignidad pertenece al ser humano como esencia. La función laboral, el uniforme, el turno, el salario, la repetición diaria y la vigilancia quedan integrados en una visión más amplia donde la conciencia, la cultura y la sensibilidad constituyen el verdadero centro. El trabajo cotidiano se revela como espacio de aprendizaje interior, y la escritura como ejercicio de fidelidad a la propia vida. El cuerpo aparece como lugar donde se inscribe la historia contemporánea, y la poesía preserva esa inscripción como testimonio consciente.
En Campos de caña barnizados de concreto, el poeta traza una geografía moral del mundo urbano. La ciudad moderna aparece como territorio de memoria y afecto, donde el amor, la pérdida y la esperanza conviven con el asfalto. El poema declara:
Hoy caminé las calles derrumbadas
de esta ciudad que aún lleva nuestra herida,
buscando en los rincones y fachadas
la dicha que en tu abrazo fue mi antorcha
El recuerdo es un territorio conquistado por la palabra. Londres se configura como una nueva Cartago, centro de consumo y escenario de aprendizaje histórico. La ciudad imperial se integra en una lectura simbólica que enlaza pasado y presente, afecto y estructura, cuerpo y arquitectura. Sus calles, parques, bibliotecas, teatros y ritmos acompañan un proceso interior donde caminar, trabajar, leer y recordar forman un mismo gesto creador.
En Elegía del académico invisible, el libro expone con claridad la tensión entre conocimiento y reconocimiento social. El poema enuncia:
Mis superiores jamás me dirigieron
palabra más allá de lo ordenado,
ni siquiera me miraron a los ojos,
aunque sabían de mi formación académica
Compartimos una de las experiencias centrales del libro: la distancia entre el saber interior y su valoración en el engranaje institucional. La vivencia personal se transforma en conciencia crítica y en afirmación de la dignidad intelectual, integrando la experiencia académica en una reflexión profunda sobre el lugar del pensamiento en la sociedad contemporánea.
Shakespeare confesándome sus versos construye una de las imágenes más poderosas del poemario: la doble conciencia del trabajador intelectual. El poeta escribe:
Y así mi mente leyó por mis oídos
Mientras mis brazos doblaban vestidos.
La frivolidad de la moda se hizo tolerable
con las hermanas Brönte y sus amantes
La literatura es presencia activa y disciplina interior. La lectura se convierte en gesto cotidiano que acompaña el trabajo manual y transforma el espacio laboral en territorio de creación. La palabra sostiene, ordena y eleva la experiencia diaria, integrando cuerpo y pensamiento en un mismo acto vital.
En Los verdaderos parias de esta tierra, el libro desarrolla una crítica directa a la moral del capital contemporáneo, desmontando sus disfraces éticos y su retórica de éxito. El poema afirma:
Ser adinerado es robar lo de los otros,
vivir tras el disfraz de la opulencia,
presumir fanfarronerías y creerlas,
ofrecer ayuda solo si se invierte
La poesía se convierte aquí en juicio moral y en ejercicio de lucidez, situando la dignidad humana como valor superior a cualquier acumulación material.
La dimensión testimonial alcanza una intensidad particular en Accidente de trabajo, donde la vivencia laboral se narra con precisión casi documental. El poema registra:
El treinta y uno de agosto se prolonga
hasta la medianoche, es el remate
Nos ordenan reordenar las tiendas
de estantes de acero desarmables
El cuerpo del trabajador aparece como lugar donde se inscribe la historia contemporánea. La escritura preserva esa experiencia como memoria activa, integrando esfuerzo y conciencia en una forma poética que dignifica lo vivido.
El Sauce encorvado se erige como uno de los grandes núcleos simbólicos del libro. El poeta contempla la naturaleza en medio del entorno urbano y escribe:
Surge bello el esquelético sauce
a la vera del puente hibernando
y me demoró contemplándolo
no llego puntal a mi trabajo
La contemplación se manifiesta como forma de afirmación estética. La belleza aparece como gesto consciente que otorga sentido al tiempo y al movimiento, integrando naturaleza y ciudad en una misma experiencia poética.
En Autorretrato a los veinte años, el libro revela su núcleo ético más profundo. El poeta declara:
Por eso canto el lodo, no la gloria,
Pues el silencio al vicio da memoria.
Escribir, leer, del alma son la cura,
En calles sucias, mentes que se arrastran
Aquí se formula una poética de la fidelidad interior, donde la escritura y la lectura aparecen como prácticas de cuidado del alma y como caminos de formación ética. La juventud se presenta como espacio de conciencia temprana, capaz de elegir profundidad frente a brillo efímero.
A partir de este núcleo experiencial, el libro se expande hacia su segundo gran movimiento: América de Sur a Norte, escrito tras el regreso del poeta del mundo anglosajón a Colombia en 2006. El viaje se desplaza del espacio urbano-laboral hacia una travesía cultural, filosófica y espiritual. La memoria del poeta abarca ahora continentes, credos, lenguas y tradiciones, integrando esas experiencias en una visión amplia del Ser. América, Europa y Asia aparecen como estaciones de un mismo aprendizaje humano.
En este segundo bloque, la voz poética formula una meditación sobre la identidad, la pertenencia y el sentido. La vida aparece como competencia compartida y como marcha colectiva, observada con atención ética y profundidad simbólica. El poema inicial afirma:
Todo hombre y mujer por fin camina.
Nadie se atreve a mirar al lado.
Como un esclavo que a las estrellas teme,
yo sigo el paso atrás, muy rezagado.
La reflexión se articula también en torno al pensamiento contemporáneo, como en Sociología de E. Sanders, donde la vida institucional aparece como molde de la conciencia colectiva:
Un olor burocrático y constante
invade lo privado y lo sagrado.
La Empresa nos adiestra la conciencia
para pensar sin amor sobre la vida.
En Teleología de E. Sanders, el poeta vincula ética, historia y catástrofe contemporánea, integrando la experiencia global en una lectura moral del mundo:
¿No sufre Japón
por haber negado su abundancia
a pueblos que pobres desfallecían?
¡Sus tesoros perdieron en un día!
La dimensión espiritual alcanza un tono celebratorio y reflexivo en India, donde el poeta afirma una visión integradora de los credos y de la experiencia religiosa:
La India es un país de alegorías.
En Occidente amamos lo visible,
buscamos lo real como apariencia,
la forma que responde a la materia.
La memoria histórica se activa con fuerza en Gorki, donde la figura del escritor se convierte en símbolo del vínculo entre arte, poder y conciencia:
La Madre fue su canto más ardiente,
un grito entre cadenas y fusiles,
donde el amor tejía rebeldías
y el hijo era la patria que nacía.
La reflexión sobre identidad continental se despliega en América y Europa, donde el poeta afirma una conciencia mestiza, histórica y espiritual:
Europeo e indígena es mi frente,
sin nombre fijo, sin nación ni rey,
soy hijo de un conflicto persistente,
del oro que huyó de mis ancestros.
El libro incorpora la memoria familiar como raíz ética y afectiva. En Esfuerzos de mis padres, la dignidad del trabajo honesto se transmite como legado, conflicto que es tema de su novela galardonada Desde el Viaducto (2025). En Mamita Carmen y De mi bisabuela Mercedes, la genealogía femenina aparece como sostén espiritual y como transmisión de fortaleza, ternura y memoria.
El trayecto culmina en una afirmación coral de credos y culturas en Sinfonía de Credos, donde Oriente y Occidente se integran en una visión unitaria:
Del hondo amparo de los Upanishads
y de la Biblia en sacra revelación,
oí la voz de Dios en tempestad,
tronar su luz dentro del corazón.
El subtítulo Poemas de un nómada americano 2 expresa la arquitectura de esta obra. El número dos indica continuidad, madurez y expansión de la conciencia. El primer tomo trazó una cartografía inicial del continente; este segundo integra el exilio, el trabajo migrante, el diálogo entre civilizaciones y la reflexión espiritual como dimensiones centrales de sus viajes por el mundo, en donde Bucaramanga fluctúa como Bagdad en los Viajes de Simbad de la Mil y Una Noches.
Ambos tomos comparten una misma ética, una misma voz y una misma vocación integradora. Juntos conforman un solo organismo poético donde el movimiento se convierte en forma y la experiencia en conocimiento.
Este libro afirma la dignidad humana como valor esencial, el trabajo honesto como espacio de formación interior, la cultura como diálogo vivo entre tradiciones y la palabra como forma de verdad encarnada.
Los Poemas de Harrods: Poemas de un nómada americano 2 se abre así como umbral y como mapa. Invita al lector a recorrer una obra con cobertura universal que entiende la poesía como camino, como ejercicio de conciencia y como acto de integración humana.
En estas páginas, la palabra se vuelve hogar, la memoria se vuelve forma y el viaje se convierte en sentido.
— Leyla Margarita Tobías Buelvas
Bucaramanga, primero de enero de 2026